MUY PERSONAL, PROSA, VIVENCIAS

MÚSICA

 

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¿Tendré que creer que siempre estuviste allí, encerrada en mis sentidos, parte de mi ser? Desde la voz de un Ser que me hablaba de destino y propósito, aún antes de yo llegar  a este lugar; hasta el latido de un corazón que me amaba, y que  escuchaba yo desde el vientre dulcemente  palpitar.

¿Cuál fue la primera melodía, el primer canto, la primera vez? ¿Cuándo tuve consciencia de que en mis pasos te vería siempre una y otra vez? Aún en tu silencio también te encuentro, pausada, retórica, llena de voluntad. Porque tú sí que sabes callar, y de repente, en tu silencio te das a notar aún más.

Le das sentido a cada historia; y tantas historias se han escrito por ti. Porque eres la musa, la reina de todas las cosas hermosas que se pueden hallar por aquí. ¿Quién no sucumbió a la pasión por tu causa? ¿O qué enamorado amante no derramó sendas lágrimas? Solo por oírte, por tener tu compañía. Porque junto a ti las noches no son tan frías.

 

 

He volado junto a ti. He llorado. He amado y he sido feliz. He soñado. Perdí tantas cosas que tú me ayudaste a recuperar. Escribí tantas historias que tú me contaste en la intimidad. Me hablas siempre que quieres. Ahí no existo yo. Solo importa escucharte, tiernamente o a viva voz.

El sonido del elegante violín, o del intimista saxofón que seduce. La arrogancia del trombón, o el piano que cambia lo amargo a dulce. El cello que embriaga con su fuerza, o la flauta que enternece con su delicadeza.  ¡Cómo no encontrarte hermosa, cómo no sentirte bella! Si aún en las palabras bailas cautelosa, y en los movimientos tu entrada celebras…

Solo quien te conoce tal vez pueda en verdad apreciarte, pero no hace falta conocerte del todo para que se pueda locamente amarte. Eres la luz de la oscuridad de los sueños. Pones fin a las tristezas o entonas el principio de algo etéreo. Da igual, yo te necesito. Quiero tenerte cerca. Así sabré que existo. Porque me acercas a todo cuando amo, y me apartas de todo cuanto temo.

 

  

¿Quién no recordó tiempos vividos con una sola nota, con solo un poco de ti? ¿Quién no revive  el pasado, o mantiene latente el olvido? Poesías y epopeyas, prosas y narraciones, las más bellas. Todas impregnadas de ti. Y las danzas, la alegría, todas las sonrisas, los besos y demás. Porque no es posible hastiarse de ti. Porque es imposible no querer más.

¿Cuál fue nuestra primera vez…? Seguramente, jamás podré saberlo. Porque tú, al igual que tu Creador, tienes un matiz eterno.

 

 

Lihem Ben Sayel,

 The Princess Of The Lord…