CONFESIONES :o, PROSA

Carta 10: La danza de la vida.

En el transcurso de nuestra vida aprendemos —por bien o por mal— que las personas, incluso quienes han sido amigos, muchas veces caminarán a nuestro lado durante ciertas temporadas, mas difícilmente para siempre. Esto no es malo. Simplemente es verdad. Y lo grandioso radica en saber comprender las etapas que compartiremos con ellos, y asumir cuándo se han terminado.
Las relaciones interpersonales son como una danza: están en constante movimiento; y forman parte de la construcción de nuestro ser interior y, cómo no, de nuestro destino. Hoy por hoy, me he ido alejando —por inercia— de personas maravillosas, pero con quienes ahora mismo ya no compartimos el mismo camino. De la misma manera, otras personas se han alejado de mí por la misma razón. No es que el camino de uno sea mejor que el otro; son simplemente distintos.

Para tales personas siempre habrá un lugar en el corazón, por todo lo que han representado. Sin embrago, he aprendido que el corazón no es estático, sino que se ensancha en vista de nuevos afectos que surgen, y son albergados con calidez y gran expectación sabiendo que queda, talvez, un buen trecho del camino para compartir.
En este año he tenido a nuevas personas con las cuales comparto mi nuevo caminar hacia aquello que es mi destino. Las viejas amistades son, a veces, como un baúl de recuerdos al cual uno se acerca de vez en cuando para saborear lo mucho que nos unió en ciertas épocas, aunque hoy en día ya se comparta poco, o prácticamente nada. Aún así, es hermoso. Yo lo valoro cual tesoro.
Por ejemplo, mi amiga más cercana este año, y con quien compartí muchísimas cosas, hace un año atrás no estaba en mi vida ni formaba parte de ella. De hecho, jamás habría imaginado que, en cierto punto, nuestros caminos se unirían. Sin embargo, con otras lindas amigas, aunque queda un gran cariño, los caminos se bifurcaron casi irremediablemente. Eso tampoco es malo. Es la vida, y nada más.

Mi conclusión es simple: debemos abrazar nuestras temporadas y estaciones en la vida, entendiendo —con total madurez y sabiduría— que la vida y las personas estamos en constante movimiento, puesto que día a día construimos nuestro destino único e irrepetible. Y esa singularidad implica, en el mayor de los casos que, muy pocos de los que estuvieron al principio, estarán también en el final. Por eso, valoro a los que tengo hoy.

Feliz año a todos, amados amigos.
Siempre vuestra,

Lihem Ben Sayel, the princess of the Lord... 🌹 

CONFESIONES :o

Lo hermoso —y arriesgado— de la vulnerabilidad.

Recojo gotas de tiempo que se deslizan por el cristal de mi ventana, cual lluvia en invierno, bajo los ojos de la noche cerrada. Ahí, apoyada en la mesa, con actitud de desgano, cosecho un poco de los recuerdos que sembré antes de que las primeras notas de melancolía   comenzaran a aparecer; antes del desvanecimiento de mi sonrisa desenfadada y presuntuosa. Los cuadernos frente a mí, me invitan —encarecidamente— a plasmar sentimientos más allá de letras y verbos correctamente conjugados. Pero yo declino tal invitación. Mi sombra se proyecta con enormidad en la pared del fondo, a causa de la lámpara de tenue luz que alumbra, a mis espaldas, una habitación vacía y fría, que solía ocupar la sensatez en mis mejores años. Ahora, solo hay sitio para el arrepentimiento: tanto que quise hacer, tanto que pude haber callado. ¿Quién nos acompaña en este viaje de altos y bajos, que es la vida? ¿Quién nos susurra al oído “todo estará bien” aún en la peor de las tormentas? ¿Quién nos seduce bajo las sábanas de la alegría, y nos sacude de los hombros la rigidez emocional, tan propia de aquellos que alguna vez fuimos heridos a profundidad? Somos más fuertes, porque tenemos cicatrices; y no morimos. Talvez, simplemente sea eso. Intuyo, pues, que quedarán muchas preguntas sin responder.

He tenido grandes decepciones en relaciones que consideraba importantes en mi vida. Me hice más fuerte a expensas de ese enorme dolor. Pero no por ello renuncio a lo hermoso y  a lo valiente de la vulnerabilidad. Es un riesgo, sí. Un riesgo de esos que no me gusta tomar. Pero lo necesito; o de lo contrario, me convertiré en aquellos que me dañaron. Y me lo he prometido a mí misma: no seré como ellos.

Por eso te pido, si te consideras mi amigo, o mi amiga, no me dejes caer. Créeme que me cuesta dar el primer paso, pero no por arrogancia, sino por miedo. Un miedo constante que me persigue; una pesadilla en la que me imagino a mí misma sonriendo y queriendo abrazar a la gente que me rodea, pero en la que ellos me miran de soslayo y me ignoran, dándome la espalda. Son consecuencias de heridas pasadas, que en lo profundo de mi corazón, aún necesitan ser rociadas con bálsamo. Y talvez mi amistad contigo sea ese bálsamo.

Sé que estamos en unos tiempos en los que casi todo se ha vuelto demasiado superficial. Sé que nuestras vidas están demasiado saturadas como para añadirle componentes emotivos y casi dramáticos, pero, supongo, que esto iba de hacer raíces; no de mudarnos a conveniencia. Eso nos lo enseña la amistad. Eso, nos lo enseña el Amor.

Y, fíjate, no me importaría si piensas que esto es una súplica, aunque créeme si te digo que no es mi estilo. Simplemente es una invitación a que seamos reales, auténticos. A que nos importemos de verdad, y no solo en la imaginación.

Rayos, qué rabia me da. Estas son cosas que uno escribe pensando que hace lo correcto. En mi caso, estoy influenciada por el libro de Kim, en el que habla de ser vulnerables y no renunciar a ello pese a las consecuencias. ¡Esa es mi mayor prueba en las relaciones! Por eso, intentaré hacer este ejercicio. El perfecto amor, echa fuera el temor. Es la única manera. (¡Pero cuánto me cuesta!)

—L.B.S…

 

CONFESIONES :o

SERENDIPIA

Nunca nada es igual. Todo en la vida está sujeto a cambios.
Las estaciones del año. El día y la noche. Los minutos que pasan. Las flores que nacen y mueren. Por lo tanto, existen temporadas en que, el que se comunica escribiendo, debe escribir dejándose llevar por lo que siente, casi sin pulirlo.
Los que me conocen bien, –o incluso los que no tanto-, deben saber esto de mí: amo la verdad, y me apasiona, y la busco intensamente. Me aferro a la verdad de una manera tan sólida, porque sé lo que es vivir en la mentira. No veo la verdad como un objeto, ni como un fin al cual llegar.
Para mí, la verdad es la forma más pura de vivir. 
También sé lo que es vivir mirando el lado oscuro de la luna. Pero me perdía de muchas cosas maravillosas. Y además, enturbiaba a las personas que me rodeaban. ¿Por qué…? ¿Por qué nos detenemos tanto tiempo más en observar lo que nos falta, que en agradecer por lo que ya tenemos, y hemos conseguido?
La gratitud abre las puertas de la verdadera felicidad.
Lamento profundamente mis dificultades -aún- para involucrarme emocionalmente con las personas. No es que no las ame. No es que no quiera disfrutar de su compañía. Es que cuando se acercan a mí -mucho- algo en mí se paraliza. Es como si mi reloj emocional se detuviese. No sé cómo actuar. No sé qué decir. Y si hay algo que no acepto en mí, es el hablar por hablar. Va contra mis principios. Ya saben, soy más de escribir. Y de observar, y analizar. 
Perdónenme. Yo soy la primera en sufrir. Si supiera solucionarlo, lo haría.
Así que por eso decidí dejar que los días pasen. Escribo en mis diarios. Hago lo que se supone que debo hacer, (y amo lo que hago, para ser honesta). Estoy leyendo a Haper Lee (“Matar a un ruiseñor”). Es una lectura maravillosa y con un contexto de tintes muy nobles. El tipo de historia que me gusta, por su pureza y transparencia.
Espero que hayan disfrutado la canción. Yo me he enamorado.
Y por esta hermosa canción he puesto este título, ya que no la estaba buscando, y sencillamente la encontré.
-Lihem ben Sayel

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REFLEXIONES

¿CÓMO SE CONSIGUE ‘SER HUMILDE’?

Me gustaría conocer la fórmula, si es que la hay. Daría todo para intentar averiguar cómo se puede llegar hasta allí. ¿Es algo progresivo; es algo con lo que naces; es algo que decides? Conozco el para qué, y el por qué. Pero necesito saber más acerca del cómo, porque la HUMILDAD sigue siendo para mí un tema tan sagrado, al que uno no puede acercarse con prejuicios, ni con clichés -los cuales no ayudan en nada al descubrimiento de la verdad.

Definición de la RAE:

humildad.
(Del lat. humilĭtas, -ātis).
1. f. Virtud que consiste en el conocimiento de las propias limitaciones y debilidades y en obrar de acuerdo con este conocimiento.


Por esta definición, comprendo entonces que para ser humilde uno debe vivir a cada instante de su vida consciente de lo que NO PUEDES hacer, porque se enfoca en las limitaciones y debilidades. Pero que yo sepa, la humildad también consiste en admitir tus puntos fuertes. ¿O acaso el hacerlo ya te convierte en un orgulloso, o pedante? Para ser una virtud que valoramos tanto, ¿no está un poco mal definida? O al menos no estamos al frente de una definición del todo completa.
Bueno, yo sigo en mi búsqueda. Tengo la sensación -y más aún siendo seguidora de Jesucristo-, que tengo la respuesta delante de mí. Pero, por algún motivo, talvez no soy capaz de verla. Lo único que sé, es que deseo ser una persona humilde, pero humilde de verdad. No de esas personas que fingen la humildad, ni de esas que creen que para ser humildes deben hablar con voz apagada, vestidos descuidadamente y caminar mirándose los pies. Si es así, entonces jamás entraré en ese club. Pero como sé que no es así -aunque nuestros prejuicios y erróneas percepciones nos quieran hacer creer que sí-, continuaré en mi búsqueda. Y sobre todo, espero algún día ser verdaderamente humilde. Como Jesús.

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La humildad no es pensar menos de usted mismo, es pensar menos en usted mismo. La humildad es pensar más en otros.

-Rick Warren

CONFESIONES :o

CUESTIONES EXISTENCIALES

     Simplemente preguntas, que no son tan simples de responder:
  • ¿Por qué cuando pensamos en alguien nos cuesta decirle: pienso en ti? 
  • ¿Por qué cuesta tanto decirle a “esa” persona: te quiero?
  • ¿Por qué nos cuesta tanto desvelar nuestros sentimientos?

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Lihem ben Sayel

PROSA, REFLEXIONES

LUZ

Estamos rodeados de luz. Podemos encontrar luz en cualquier sitio. Y aún una pequeña llama puede acabar con las tinieblas más densas. Así mismo, un sencillo y noble gesto de amor, puede brindar calidez al más gélido corazón.
-Lihem ben Sayel

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NOTA: ¡Estoy muy feliz! Noticias de Mutlu y otros extras.

CONFESIONES :o, MUY PERSONAL, REFLEXIONES

PERDÓN.

imaginacionSoltar cargas que nos oprimen. Despojarnos de la culpabilidad que llevamos a cuestas. Liberarnos de la agonía que nos hace respirar con dificultad. No permitir que la amargura nos robe la sonrisa. Remendar lo que se estaba rompiendo. Reconocer con humildad y sensatez que hemos fallado. Intentar restaurar las relaciones, en lugar de darlas definitivamente por perdidas. Hacer nuestra parte. Ir más allá del orgullo, del egoísmo, y de nuestro desenfrenado deseo de “tener siempre la razón”. Poder mirar a los ojos, con la consciencia limpia. Poder sonreír, sabiendo que estamos en paz con nosotros mismos, y con los demás. Dormir con la tranquilidad de alguien que se siente a cuentas. También liberar a otros de las cargas que les hemos impuesto. Todos fallamos. Todos ofendemos. Todos necesitamos el perdón.
-Lihem ben Sayel

[The Making-Of: ‘Perdón’]

REFLEXIONES

EL DILEMA DEL TIEMPO

De todo aquello que podemos dar a los demás, el tiempo me sigue pareciendo una de las cosas más trascendentales. A veces nos escudamos en nuestra “falta de tiempo”, sin darnos cuenta de que lamentablemente así dejamos ir las relaciones que merecerían la pena cultivar. Hay algo que me entristece mucho, y es cuando personas me dicen: “No te llamé (etc…) porque sé que estás siempre muy ocupada”. Me hace pensar y reflexionar: ¿le doy la impresión a la gente que me rodea de que “siempre” estoy tan ocupada que no puedo dedicarles un poco de “mi tiempo”? Entonces algo falla… No quiero ser de esas personas, personas que, aunque tienen mucho para dar, se encierran en sus “propios universos” y se aíslan de los demás.  Quiero aprender a dar de mi tiempo. Quizás algún día haya gente que sólo me recuerde por “ese momento” que les dediqué.

-Lihem ben Sayel

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MUY PERSONAL

EL REGALO DE LA CONFIANZA

Existen muchos regalos de valor incalculable en la vida. Hay otros que, sencillamente, son invaluables. Y la confianza sin duda es quizá el mayor de ellos. Hoy simplemente quiero agradecer -aunque de manera indirecta- a todas esas personas que ven en mí a alguien digna de confianza. Creo que ese es el título más honorable que pudiese  obtener jamás.
P.d.: esta entrada surge de distintos episodios acontecidos en este fin de semana, en los cuales varias personas se acercaron a mí para “contarme” sus cosas. Tenía el corazón rebosante de un sentido de responsabilidad, aliado con un agradecimiento profundo, anidado en la calidad de la confianza que la gente me proporciona. Eso, desde luego, significa mucho para mí.

“Cuando alguien te da su confianza, siempre te quedas en deuda con él.”

Truman Capote

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REFLEXIONES

EL ARTE DE ESCUCHAR

Siempre he admirado a quien sabe escuchar: hablo de esa hermosa acción que a ratos parece convertirse en un arte en peligro de extinción. Pero he comprobado que no… Que sigue habiendo personas con un corazón noble que se esfuerzan por escuchar el alma de los que les rodean. Y bravo por ellas. Porque para escuchar hay que acercarse, hay que fijarse, hay que querer permanecer quieto -para transmitir interés-. Hay que seguir el hilo, prestar atención y, en ocasiones, prestar el corazón.

Amira Akhtar