ACTUALIDAD, MÚSICA DE LA BUENA, MIS AMIGOS LOS GENIOS, MUY PERSONAL

GRACIAS, JAMES…

Hoy es un día triste para mí. Como gran amante de la música que soy, no puedo pasar por alto el fallecimiento de James Horner, mi compositor favorito (en cuanto a bandas sonoras se refiere), a quien conocí con nada más que 11 años gracias a su maravillosa composición de la BSO de “Titanic”. Sin embargo, nuestra historia no quedaría ahí. James Horner forma parte del acontecimiento más maravilloso e inolvidable de mi vida hasta ahora: mi boda. Y para entrar al altar, elegí minuciosamente una pieza suya compuesta para la mítica “Braveheart”, llamada: “For the love of a princess”, cuyo tema me ha dado la sensación siempre de haber sido compuesto para mí. Y mi afirmación no es atrevimiento, sino la hermosa sensación que puede generar la música en nosotros. Hasta el día de hoy, esa canción es tan importante para mí, que me es imposible escucharla en cualquier circunstancia, salvo en momentos especiales, porque sus notas remueven mis entrañas con un poder que sólo la música y su vínculo con los momentos más relevantes de nuestra existencia pueden explicar.

Por eso, gracias James, porque tu genialidad y sensibilidad han estremecido el corazón de millones de personas alrededor del mundo; y entre todos ellos, está también el mío.

Descansa en paz.

james-horner

PERSONAL, REFLEXIONES

-LAS MIRADAS TAMBIÉN HABLAN.

A veces, sólo es necesario mirar directamente a los ojos. Callar. No decir nada.  Quizás sólo sean suficientes un par de segundos, pero si observas con detenimiento, podrás leer el alma de la persona que tienes delante. Discernirás sus sentimientos, sus intenciones, su dolor o su regocijo. Las cosas que jamás ha contado a nadie; las cosas que quiere contar, pero no se atreve. Te aseguro que el silencio podrá ser capaz de devorar palabras, de consumir el tiempo, pero jamás podrá acallar la contundente voz de una mirada. Porque las miradas, también hablan.

Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación.

-Proverbio árabe

-Lihem ben Sayel… 

 

Girl looking into the horizon

MUY PERSONAL, PROSA, VIVENCIAS

MÚSICA

 

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¿Tendré que creer que siempre estuviste allí, encerrada en mis sentidos, parte de mi ser? Desde la voz de un Ser que me hablaba de destino y propósito, aún antes de yo llegar  a este lugar; hasta el latido de un corazón que me amaba, y que  escuchaba yo desde el vientre dulcemente  palpitar.

¿Cuál fue la primera melodía, el primer canto, la primera vez? ¿Cuándo tuve consciencia de que en mis pasos te vería siempre una y otra vez? Aún en tu silencio también te encuentro, pausada, retórica, llena de voluntad. Porque tú sí que sabes callar, y de repente, en tu silencio te das a notar aún más.

Le das sentido a cada historia; y tantas historias se han escrito por ti. Porque eres la musa, la reina de todas las cosas hermosas que se pueden hallar por aquí. ¿Quién no sucumbió a la pasión por tu causa? ¿O qué enamorado amante no derramó sendas lágrimas? Solo por oírte, por tener tu compañía. Porque junto a ti las noches no son tan frías.

 

 

He volado junto a ti. He llorado. He amado y he sido feliz. He soñado. Perdí tantas cosas que tú me ayudaste a recuperar. Escribí tantas historias que tú me contaste en la intimidad. Me hablas siempre que quieres. Ahí no existo yo. Solo importa escucharte, tiernamente o a viva voz.

El sonido del elegante violín, o del intimista saxofón que seduce. La arrogancia del trombón, o el piano que cambia lo amargo a dulce. El cello que embriaga con su fuerza, o la flauta que enternece con su delicadeza.  ¡Cómo no encontrarte hermosa, cómo no sentirte bella! Si aún en las palabras bailas cautelosa, y en los movimientos tu entrada celebras…

Solo quien te conoce tal vez pueda en verdad apreciarte, pero no hace falta conocerte del todo para que se pueda locamente amarte. Eres la luz de la oscuridad de los sueños. Pones fin a las tristezas o entonas el principio de algo etéreo. Da igual, yo te necesito. Quiero tenerte cerca. Así sabré que existo. Porque me acercas a todo cuando amo, y me apartas de todo cuanto temo.

 

  

¿Quién no recordó tiempos vividos con una sola nota, con solo un poco de ti? ¿Quién no revive  el pasado, o mantiene latente el olvido? Poesías y epopeyas, prosas y narraciones, las más bellas. Todas impregnadas de ti. Y las danzas, la alegría, todas las sonrisas, los besos y demás. Porque no es posible hastiarse de ti. Porque es imposible no querer más.

¿Cuál fue nuestra primera vez…? Seguramente, jamás podré saberlo. Porque tú, al igual que tu Creador, tienes un matiz eterno.

 

 

Lihem Ben Sayel,

 The Princess Of The Lord…