CONFESIONES :o, PERSONAL, VIVENCIAS

Cosas personales, junio 2020: “Poniéndome al día”

Creo, muy seriamente, que he perdido mi facultad de escribir sin retórica sobre mi vida, sobre mi día a día. Lo he intentado innumerables veces, pero siempre ocurre lo mismo: escribo, borro, escribo, borro… apago el ordenador. ¿Puede ser posible que una persona llegue a ser presa de su misma prosa, poesía o narrativa y se vea incapaz de salir de ella? No lo sé. Si alguien me lo puede explicar, lo agradezco.

Este mes cumpliré 35 años, aunque en mi mente, no sé por qué, ya los tengo. Los números pares no son de mi total agrado. Me parecen débiles, mientras que los números impares me transmiten una fuerza descomunal. Creo que llevo todos mis 34 años pensando que tengo 35. Me gusta ese número. Aunque cuando pienso que solo quedan otros cinco para llegar a 40… ¡40! ¿Esto va en serio? ¡Si ayer tenía 23! Ok, tranquilos… muy al contrario de lo que pueda parecerles, no tengo ningún problema en cumplir años. De hecho, lo disfruto muchísimo, como una niña. Aunque ya no los puedo celebrar como antes, talvez [al menos solo de momento, eso lo tengo claro…]. Con hijos, algunas cosas se vuelven más sobrias, porque, si por mí fuera, reunía a mi banda de chicas y montaba una fiesta árabe de las mías de antaño y ahí sí que se celebraba por todo lo alto mi año más de vida, al ritmo de la darbuka y de la guapísima Nancy Ajram, y con mucho cous-cous de cordero para todo el barrio, y el tintineo de las moneditas incrustadas en los paños de danza árabe colocados en las caderas. Qué recuerdos, muy buenos, sí.

Ahora todo mi mundo se maneja introspectivamente, sobre todo en las madrugadas. Me he vuelto más pragmática, también. Aunque supongo que ese es uno de los efectos secundarios de ser mamá. Yo, la anti-práctica, la que es capaz de perder el autobús por no correr en la calle, la que da mil vueltas para luego darse cuenta de que el sitio estaba solo a dos pasos, la que prefiere aparcar a un kilómetro porque tiene más sitio en lugar de aparcar en un espacio reducido. Yo, la que pide mil recetas de cocina a familiares y amigas pero sabe perfectamente que no hará ninguna de ellas. Yo, la que prefiere quedarse en casa leyendo o escribiendo o escuchando música de Debussy [o de quien sea, clásica, claro] con tal de no tener que pasar por el tortuoso oficio de la conversación.

Ah, ¿no les había dicho lo mucho que me cuesta hablar? No es un tópico, créanme. Me cuesta de verdad. Soy malísima para la conversación de tú a tú. Ya amaba a Eva Green desde que la vi haciendo de la Princesa Sybilla en la maravillosa película “El Reino de los Cielos”, pero la amé muchísimo más cuando leí en una entrevista que ella confesaba que era tan tímida, que no iba a las fiestas para no tener que hablar de tú a tú con la gente. ¡Me sentí tan comprendida! Sé que quienes me conocen talvez jamás dirían eso de mí, pero la verdad es que con el tiempo uno va adquiriendo ciertos mecanismos de supervivencia social para no quedar como un ermitaño o asocial.

Con los años, eso se ha acentuado más, ya que por el estilo de vida que llevo ahora no tengo [prácticamente] vida social. Lo de “prácticamente” ha sido para no quedar tan mal, porque la verdad es que mi vida social es nula. Siendo sincera, mi vida social es el WhatsApp, el cual no soporto tampoco. No me malinterpreten, no es que no me guste hablar con la gente, lo que pasa es que el sistema de “te escribí ahora, lo leíste y debes responderme ahora” se me hace realmente pesado. Yo no puedo seguir ese ritmo, me es imposible. De hecho hoy, cierta persona se puso un poco pesada con ese tema, y no les digo la conclusión. Venga, sí se las digo: no le pienso a volver a escribir en la vida. Alguien que quiere mi amistad, debe comprender mi estilo de vida, mis prioridades y ocupaciones. Por eso valoro a las amigas que tengo ahora mismo: porque me comprenden de verdad, lo noto. Y eso para mí, en la amistad es lo más importante, ya que como amiga soy realmente atípica, rozando ser una especie de anti-amiga.

¿Qué culpa tengo yo de ser una persona introvertida? ¿Qué culpa tengo yo de disfrutar el petit-comité? ¿Qué culpa tengo yo de valorar el silencio, los momentos reflexivos y la introspección saludable? ¿Qué culpa tengo yo de amar los libros, la escritura y la música? No quiero decir que tengas que ser introvertido para disfrutar de estas cosas, pero la gran verdad es que estas son prácticas que se suelen llevar a cabo en la soledad.

También me gusta la amistad, pero no cualquier persona puede ser amigo o amiga. Yo admito que soy mala amiga, porque no soy la típica persona que intima al momento, y que te cuenta su vida y te hace partícipe de sus pensamientos y sucesos terribles o buenos. Me cuesta un universo. Pero me gusta disfrutar de las cosas que tengamos en común, y también disfruto escuchando a las personas. Creo que ese es un punto fuerte. Me gusta escuchar. Ojo, no he dicho hablar por teléfono, he dicho escuchar [o leer, que también se vale.] Porque, efectivamente señores, tampoco me gusta hablar por teléfono. Aunque ahora, no es tanto que no me guste, sino que es prácticamente imposible disponer de ese tiempo sin los gritos de ¡mamáaaa! de mis hijos de fondo.

Al final, creo que me gusta ser una mujer misteriosa. Me gusta que siempre quede algo por revelar. No sé, me parece más interesante.

Gracias al cielo por este pequeño rincón, que me acompaña ya desde 2007. Esto es mucho mejor que muchas otras cosas que están sobrevaloradas. Aunque he hecho la tarea: he ido a tomar café estas dos últimas semanas con dos grandes amigas. Así que no se preocupen, no estoy en camino de convertirme en una especie de monja ermitaña de convento europeo medieval. Es solo que a veces, no es tan fácil.

Ahora se acerca el cumpleaños de otra gran, gran amiga, y espero poder celebrarlo. Seguramente celebre el mío en compañía de un par de amigas, las más íntimas, y así seré muy feliz.

Qué lindo es ser aceptados como somos, aún con nuestras rarezas. Pero lo más importante siempre vendrá a ser aceptarnos a nosotros mismos, y darnos valor, aunque no seamos como los demás esperan que seamos. Aunque no vayamos con la corriente.

Au-revoir…

—Lihem, as usual.

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PERSONAL

¡Mi canal de Youtube!

¡Hola amigos! Les presento mi canal de Youtube. Aquí estaré subiendo videos míos hablando acerca de cosas profundas y otro tipo de reflexiones. Espero que puedan suscribirse: https://www.youtube.com/user/LihemBenSayel

¡Un fuerte abrazo!

Lihem Ben Sayel [Nejath L. Hidalgo]

CONFESIONES :o, PERSONAL

¿Jhumpa o Helen?

Tengo un momento para mí; para rebuscar palabras perdidas que, en el día a día, se esconden. Estoy embarcada en una excepcional aventura. ¿Es lícito empezar a sentir nostalgia, cuando no estoy nada más que en el principio…? 

Mi hija [mi pequeña Noa, de casi un mes] acaba de soltar una carcajada, mientras duerme. Me pregunto si ha visto el rostro de Dios sonreírle. Isaac, mi grandullón —a punto de cumplir los dos años—, ya duerme desde hace rato. El amor de mi vida, mi mejor amigo, mi esposo, está con mis hermanos pasando un buen tiempo. 

Y en este momento de quietud —en el que divago entre coger el nuevo libro de Jhumpa Lahiri que he comprado, o ver a Helen Mirren en “The Queen”—, no puedo hacer otra cosa que estar agradecida por todo lo hermoso que tengo. No, no tengo nada más que decir. No tengo otra idea más grande que plasmar. Es bueno para mí tener mis tiempos de lectura, aunque soy madre de dos bebés. [Por cierto, cuán raro me parece esto: a principios de 2016 éramos solo mi esposo y yo. A principios de 2019, ya somos 4…]. Ayer escuché a William Lane Craig hablando acerca del “Fracaso en la vida de un cristiano”, ¡brillante! Me sentí muy edificada mientras le oía. Al mismo tiempo, comencé también la lectura de su libro “Fe razonable”. Me inspira muchísimo, he de admitir.

No tengo vida social desde que nació mi hija, ni mucho tiempo para escribir —la creatividad requiere de tiempo para asegurar unos mínimos estándares de excelencia o, al menos, de decencia—. Pero volveré a escribir con mayor fluidez a medida que goce de más tiempo. Estoy a solo dos kilos de volver a estar en el peso que tenía antes de mi segundo embarazo. Para mí eso es importante: reconozco que una de mis metas era no estar con sobrepeso después de ser madre. No ser de esas mujeres que se descuidan con la maternidad. Me alegra haberlo conseguido. Aún así, aspiro a bajar un par de kilos más, solo por practicar la disciplina del dominio propio [los dulces me pierden].

Es fascinante que mi esposo y yo tengamos tiempo para ver películas por la noche, cuando los niños ya se han dormido. Me encanta compartir cosas con él, ya sea fútbol, UFC o películas. Hoy me llevó a comer a uno de mis restaurantes favoritos. La mejor parte fue cuando me dijo, mirándome a los ojos: mi amor, qué guapa estás. Sí, no puedo negar que soy una mujer presumida y vanidosa. Me encanta [risas]. Voy a comprarme unos pantalones rotos. Nunca he tenido unos. No ha sido precisamente mi estilo. Pero… quiero ser una mamá “guay”. Y me compraré unos tenis Adidas que me encandilaron. [Adidas es mi marca deportiva]. Ah, y chaquetas de cuero… rojas, negras. Y unas buenas gafas de sol. Mi cabello está creciendo a un ritmo genial. Así que eso también me entusiasma. Debo comprarme también mi labial rojo. Ah, y un par de tacones. Bueno, por hoy terminamos aquí.

Me he decidido por Jhumpa.

—Lihem ben Sayel.

CONFESIONES :o, PERSONAL, VIVENCIAS

Cosas personales, Julio 2018 (I)

Son buenos tiempos. No digo que no existan batallas, y tampoco que esté viendo todo lo que anhelo ver realizado en mi vida. Pero, desde luego, son buenos tiempos. Una de las cosas bonitas que me están pasando, es llevar un embarazo tan bueno como el anterior: no siento ningún tipo de estragos, y, aunque talvez esté más sensible, la felicidad me ha invadido por completo.

Es gracioso, porque como mujer, ves cómo tu vida se va redefiniendo en otros matices que no habías experimentado antes. Mi tiempo libre prácticamente lo uso para limpiar y mantener mi hogar como un refugio apetecible. La segunda parte de mi tiempo libre, lo uso para mis lecturas. Esto normalmente lo hago al final de la noche, cuando, curiosamente, estoy tan agotada que solo quiero irme a la cama. ¡Pero me aguanto! Una no puede tirar la toalla así como así… La búsqueda de intimidad con Dios lo inunda todo, a tiempo y fuera de tiempo.

Ser mamá, al menos en mi caso, ha sido un antes y un después en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. En el aspecto práctico, las cosas han cambiado muchísimo. Por ejemplo, mi tiempo de descanso. ¡Ja! ¿Qué digo? Si tal cosa no existe. Pero no me quejo. Soy de esas personas que duermen tres horas acostadas en el suelo y se levantan como reyes. Así que eso no lo sufro mucho, de verdad. En el aspecto social, quieras o no, te auto desplazas, porque cuando me invitan a cualquier evento social, la única cosa que pienso es que tendré que estar persiguiendo a mi hijo de 16 meses —que corre de un lado a otro— para que no rompa nada. Así que, lo siento, las ganas se me quitan. Solo voy a casas de amigos donde me siento muy en confianza y donde no habrá mucha gente. O sea, reuniones privadas. Por otra parte, mis amigas que antes me invitaban a sus fiestas de cumpleaños, ya no me invitan. Las entiendo: un bebé corriendo por allí les rompe la magia del momento [risas]. Y ahora me viene otro. Así, que está bien. El cambio y el riesgo está asumido. Y yo, honestamente, no cambiaría por nada —nada, de nada, de nada, de nada— esta felicidad enorme que me da mi maravillosa familia. ¡Estoy enamoradísima de mi esposo y mis hijos!

Por otro lado, en el ámbito espiritual, el crecimiento, el hambre y la sed, han sido abrumadores. Una profeta con la que he estado hablando últimamente, me dijo que, así como mi primer embarazo trajo un cambio fuerte en mi vida, el segundo también marcará otra época. La verdad es que tengo ganas de vislumbrar lo que Dios traerá. Quizás sea el tiempo de una activación. Dios lo sabe. Solo busco algo, una cosa. Y anhelo ansiosamente recibir sus promesas en mí.

He retomado la relación con personas maravillosas, con las que no hablaba hace mucho tiempo por equis motivos. Pero Dios está restaurando muchas cosas. Y, entre ellas, me está enlazando con personas que están fluyendo en mi sentir por Él, por buscarle desesperadamente, por ver su reino aquí en la tierra como en el cielo. Y eso es perfecto: crear un ambiente con personas que talvez no están directamente en tu círculo, pero que están sintiendo lo mismo que tú, y que en otros casos están viviendo lo que a ti te gustaría vivir en tu caminar con Dios.

Me gustaría tanto volver a tener tiempo suficiente para escribir… Pero una debe entender los tiempos, las temporadas y las estaciones de la vida. En este momento, para mí, lo fundamental —aparte de mi familia— es empaparme de Dios, en su presencia, y buscarle con ahínco. Las demás cosas que salgan de estos dos parámetros, son variables.

Pero sigo conservando la esperanza de que, dentro de un par de años, es posible que pueda recuperar algo de tiempo libre para dedicarme más a la escritura, que es algo que amo, pero que para hacer mínimamente bien, uno debe invertir tiempo. Y ahora mismo, para mí, el tiempo ya no es oro… ¡son diamantes enormes y purísimos!

Siempre vuestra, aunque ahora muy compartida jeje…

Lihem Ben Sayel

ENSAYO, PERSONAL, PROSA

[MIL RAZONES]

[El siguiente escrito, es de temática personal. También, les dedico esta hermosa canción, que amo desde hace mucho.]

Escribir. Se ha dicho -y se continuará diciendo- mucho acerca de esta forma de expresión. En algunas ocasiones he vertido mi opinión públicamente, mientras otras, simplemente he decidido abstraerme de ese aluvión, y sencillamente me he dedicado a hacer lo que hago desde niña: sí, escribir. No me considero un prodigio en el tema, ni siquiera -al contrario de lo que sostienen algunos buenos amigos- considero que lo que hago sea digno de “publicar”,  (he ahí otro dilema ligado a la escritura, del cual sí tengo una opinión formada, y que me evita caer en las garras del “escribir para gustar”, en otras palabras, literatura comercial para entretener.) Sé que, dentro de las personas que estén leyendo esto en este instante, habrá quien me comprenda.  Escribir por escribir. Porque es de vida o muerte. Porque escribes, o mueres por envenenamiento de un sinnúmero de emociones que se agolpan en tu interior, las cuales, por distintos motivos, no te ves capaz de comunicar o expresar oralmente con la misma sincera fluidez.

Y por eso creo que este Blog ha sido para mí un regalo. Después de muchos años (y de altos y bajos) lo sigo manteniendo al ritmo de mi vida, en ocasiones más llana, y en otras, tan dispareja y turbia. Pero mi vida, al fin y al cabo. Con este Blog, he superado el temor a que los demás sepan lo que estoy sintiendo. He superado la agonía que supone en algunos casos ser una persona demasiado reservada, pero que está deseosa de compartir sus emociones; desplomarse, como cualquier ser humano, reír o llorar, hablar o callar, pues admito que la esfera emocional interpersonal es un terreno para mí un poco peligroso, sencillamente porque me cuesta.

Aún así, gracias a Dios, puedo “jactarme” (si aquí equivale la palabra) de tener muy buenas relaciones con los demás. No soy una persona problemática, y soy bastante fácil de llevar, siempre y cuando no se quiera invadir mi espacio personal. Me gusta hacer que los demás se sientan cómodos a mi lado, aunque jamás comprometiendo mis convicciones. Quiero decir, no vivo para agradar a los demás. Pero me gusta ser el tipo de persona que los demás disfruten teniendo a su lado. Una vez, hace ya varios años, llegué a la conclusión de que mi vida aquí en la tierra estaba destinada a levantar a los demás. A ayudarles a cumplir su propósito, de alguna u otra forma. A sacarles del pozo. Y créanme si les digo que, aunque no es una tarea fácil, sí que es gratificante, porque te obliga a no pensar todo el tiempo en ti mismo y en tus circunstancias, sino que te abre el panorama a las necesidades de los demás.

Y he tenido que luchar contra el egoísmo, el ostracismo y la indiferencia que, como si fuese yo una superviviente en terreno hostil, había adoptado como armas para aferrarme a la vida. Pero muchas cosas han cambiado desde aquellos primeros años en los que comencé con este Blog. Yo he cambiado. Pero a la vez, sigo manteniendo mi esencia, mi poesía y mi melancolía. También mi fuerza y mi pasión. Sólo que los años ofrecen experiencia y sabiduría a quienes saben detenerse a observar, y a aprender de los propios errores.

Ahora me encuentro en una nueva etapa. Y aunque a veces no sea fácil transitar por ella, me deleito en las experiencias nuevas y en los desafíos que, una vez superados, me hacen saber vencedora. La vida es una escuela intensa, con pros y contras. Pero en ello radica su belleza.

Escribir. Me mantengo al margen de todo lo demás. Porque amigos han ido, mientras que otros han llegado. Relaciones se han desgastado, mientras otras nunca han llegado a cuajar. Pero la literatura ha sido mi mejor amiga en ese sentido: en el de poner el alma desnuda, sin miedo ni temor, por una vez, y simplemente decir lo que siento, lo que pienso, lo que desearía, lo que echo de menos, sin que nada más importe. Y si ello está impregnado de retórica, elegancia, estética y belleza, pues, ¿qué más se puede pedir…?

P.D.: Quiero expresar mi profundo agradecimiento a los MIL seguidores de este Blog. Gracias a los que me acompañan desde el principio, y a los que se han unido recientemente. Incluso  a los que me leen sin que yo lo sepa. A todos, porque de una forma u otra, hay algo que nos une: la vida convertida en letras. Y eso merece ser celebrado. ¡Gracias por darme mil razones para seguir escribiendo aquí!

Siempre vuestra,
Lihem Ben Sayel
The princess of the Lord…

Nota: los seguidores totales de este Blog son 1.123, pero me refería a que llegué a mil seguidores únicamente de usuarios WordPress (sin sumar los seguidores vía email).

PERSONAL, REFLEXIONES

[LO MÁS IMPORTANTE]

«A veces, debo recordarme a mí misma, -a diario-, que no vale la pena quejarme por los obstáculos que voy hallando en el camino, cuando ya tengo lo más importante: el Camino

-Lihem Ben Sayel

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LIBROS/LITERATURA, PERSONAL

LIBROS Y ALGO MÁS.

Esta entrada va a petición de alguien que me dijo que publicara las cosas que me gustarían para mi cumpleaños. Pues aquí voy 🙂

Sinuhé el egipcio. Me fascinó el inicio de esta novela. Debe estar sí o sí en mi biblioteca.

Truman Capote dedica a su gran amiga Harper Lee su libro “A sangre fría”. Harper me parece fantástica, y va a publicar su segunda novela. Quisiera (mucho) tener ambas.

Hablando de Truman, cualquier libro, excepto el ya mencionado “A sangre fría”.

Bueno, a Jean lo llegué a tener en mis manos… Pero de ahí no pasó “lo nuestro”. Tengo un affaire pendiente con el que considero (junto a Capote) uno de los escritores que más me han impactado con su forma de narrar después de Hosseini y Lahiri.

Y hablando de Lahiri… la amo. Y sólo tengo dos libros suyos. Quiero desesperadamente el de la imagen a continuación, por el cual le otorgaron su Pulitzer. Y “El buen nombre”, claro… Ella debe estar al completo en mi casa. Al igual que Capote. Y que Echenoz. Y que… (mejor paro).

Mi amigo literario preferido me habla tanto de este hombre y de este libro… que habrá que ver.

Y también me dice que éste es “fantástico”.

Ja, los que hayan leído mi primer cuento o relato (aún no sé a ciencia cierta qué es) recordarán este clásico. Claro que lo quiero…

No tengo nada de Wilde. Y en particular me gustaría éste libro de él. Siento debilidad por la literatura universal.

Mi poeta favorito, sin duda. Mi inspiración -en el ámbito de la poesía- junto a pocos otros poetas. Y no tengo su antología… Esto sí que es un gran haram.

Y hablando de poesía…Yeats.

Lo de Rumi ya es otra historia. Y los que hayan leído a Hosseini sabrán de qué hablo.

Y por supuesto… Paperblanks y Moleskine siempre serán los clásicos detalles que amaré toda la vida.

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moleskine
Pequeñas cosas a tener en cuenta a la hora de regalarme:
– No me gusta la novela histórica, ni los libros “de moda” (esos que te encuentras nada más pisar la librería), ni la temática romántica o cosas por el estilo (me duelen los ojos cada vez que entro a una librería y lo primero que veo son portadas de Megan Maxwell o de E. L. James).
– Bombones no. No puedo comerlos. Sólo puedo “Valor: chocolate puro”.
– Desespero por la edición especial de “El señor de los anillos” en DVD, pero con sus extras y todo eso. Me gusta también el cine clásico (El apartamento, Casablanca…)
-¿Libros que no están en esta lista? Hablar con Martínez.
-También me entusiasman demasiado los ornamentos orientales, ya sean pulseras o vestimentas. Bueno, en eso ya me conocen, porque es lo que suelo usar.
PERSONAL

¡De vuelta!

Estoy de regreso.
Gracias por vuestros mensajes de ánimo y cariño.
Amira Akhtar

🙂

PERSONAL, REFLEXIONES

-LAS MIRADAS TAMBIÉN HABLAN.

A veces, sólo es necesario mirar directamente a los ojos. Callar. No decir nada.  Quizás sólo sean suficientes un par de segundos, pero si observas con detenimiento, podrás leer el alma de la persona que tienes delante. Discernirás sus sentimientos, sus intenciones, su dolor o su regocijo. Las cosas que jamás ha contado a nadie; las cosas que quiere contar, pero no se atreve. Te aseguro que el silencio podrá ser capaz de devorar palabras, de consumir el tiempo, pero jamás podrá acallar la contundente voz de una mirada. Porque las miradas, también hablan.

Quien no comprende una mirada, tampoco comprenderá una larga explicación.

-Proverbio árabe

-Lihem ben Sayel… 

 

Girl looking into the horizon

LIBROS/LITERATURA, MÚSICA DE LA BUENA, MI VIDA EN IMÁGENES, PERSONAL, VIVENCIAS

-DESAFÍO: EL LUGAR DONDE ESCRIBO.

Les presento a mi nuevo amigo, Adam Hurst. Le amo.

Reconozco que  la idea me sedujo por su originalidad, así que muchas gracias  a mi compañero Donovan por tomarme en cuenta para este desafío tan divertido. Cada escritor tiene su “mundo”, delimitado muchas veces por líneas imaginarias, porque la “gran idea” puede aparecer en cualquier momento y en cualquier lugar… y como bien sabemos, hay que estar preparados 😀

EL LUGAR DONDE ESCRIBO….

1. Principalmente escribo en mi casa. En esta mesa, para ser exactos. Mi Mac es ahora mismo donde escribo y desarrollo los proyectos extensos (novela, cuentos, relatos, etc…). Es mi principal herramienta. Pero para mí, el papel es papel.

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Así que las cosas personales y de vital importancia siempre las registro en papel. Aunque tengo muchos diarios y cuadernos, le asigno a cada uno una importancia y una tarea específica:

  • cuadernos de poesía (Nivel básico),
  • cuadernos de poesía (Nivel PRO),
  • diario personal (mezclado con escritos de una novela que empecé en 2007 u 8),
  • diario de viajes/congresos,
  • diario de noviazgo/matrimonio,
  • cuadernos para apuntar ideas, o para usar como diarios,
  • cuadernos que me compré porque son bonitos 😀
  • cuadernos que me han obsequiado
  • etc…

En fin, que si algo no falta en mi casa, son diarios y cuadernos, como pueden ver. Además me encanta escribir con pluma y tinta de vez en cuando, así que tengo varios sets de caligrafía.

2. Lo de ahí abajo es un sitio donde paso mucho, mucho, mucho tiempo durante la semana. Y ahí también he escrito muchas cosas. Además, en ese lugar hay mucha paz, así que me llueven las ideas, que normalmente guardo en mi amado Evernote para luego hacerlas realidad.

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3. Soy muy hogareña. Así que mi casa es mi pequeño refugio, mi lugar perfecto en el mundo. Les aseguro que en mi casa soy feliz, y jamás me aburro :D. Este es el motivo principal por el cual no quedo con mucha gente 😀 😀 😀

Si entras, esto es lo primero que te encuentras…

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4. Y bueno, aunque no tengo tantos libros como quisiera, aumento cada vez que puedo mi biblioteca personal. Como pueden notar, me estoy quedando sin espacio para más libros… 😦 Y eso no me gusta.

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5. Para mí la literatura va ligada a la música, sí o sí. Así que este es mi rincón donde tengo algunos de mis libros favoritos, (hay más libros detrás de esos libros, aunque no se aprecia), y desde donde muchas veces suena mi música. Ese es Adam Hurst, mi nuevo descubrimiento. Tiene unos temas preciosos y me inspira muchísimo.

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6. Y hablando de inspiración… aparte de música, necesito sentirme ambientada. Y si hay elementos de la naturaleza que me inspiran al máximo (aparte de una luna llena y una noche estrellada, claro), esas son las montañas. Tengo la bendición de estar rodeada de un par de ellas, aunque lo ideal sería estar rodeada de auténticos bosques.

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7. Les añado esta foto que fue un verdadero regalo de Dios. Frente a mí tengo una isla, que es lo que se ve en el horizonte. Pues ese día, me desperté, y al amanecer el cielo estaba rosado, ¡incluso la luna llena estaba rosada! Fue el espectáculo de la naturaleza más hermoso que he visto en mi vida. Obviamente no se aprecia igual en una fotografía…

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8. Pero… como todos sabemos, hay un momento en que el escritor debe “desconectar”. Pues les presento a mi ratito de desconexión: la NBA 😀 Normalmente siempre pierdo, porque no soy muy docta en videojuegos. Pero bueno, me distraigo un ratito para luego seguir con mis cosas 😀 Antes era de los Lakers, pero han hecho una temporada malísima. Así que me cambié a los Spurs, pero como ahora Hardem está anotando muchísimo, pues resulta que ahora juego con los Rockets. Sí, soy lo que se dice “una chaquetera”. No soporto perder 😀

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9. Y no me olvido de mi pequeña “Rania”, el pc con el que empecé a escribir mi novela. La tengo en la habitación para otros fines, pero jamás olvidaré que fue con ella que empecé la aventura literaria más larga de mi vida, y la que más esfuerzo me ha requerido. Gracias Rania 🙂 ; (le puse Rania en honor a la Reina de Jordania).

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NOMINADO:

Tengo una grandísima curiosidad por conocer el lugar donde escribe mi amigo N. Joaquin Acosta.

Lihem ben Sayel…