Y se me simplificó la vida.

Todo empezó hace aproximadamente dos semanas, cuando tomé una decisión casi herética: me corté mi larga melena. [Gritos de espanto]. Tengo que decir que la tenía demasiado larga (no me la cortaba desde octubre), y, además, llevo muy mal el calor. Y al vivir en una isla (preciosa, eso sí) que además tiene el sol asegurado, pues no tenía más opciones. Si a esto le añades mi nueva vida de “mamá” y la enorme preferencia que tiene mi pequeño bebé de aferrarse a mi cabello cual Tarzán a las lianas, pues ya se pueden imaginar. Y así, sin más, me corté el cabello a la altura de los hombros. Vaya, todo un escándalo. Un año atrás, el sólo hecho de contemplar senda idea, habría sido un acto vandálico en toda regla.

Pero…¡sobreviví! Y ya no sólo que sobreviví. Sino que me gustó. Casi salté de alegría [tono irónico]. Al menos, el tema del calor había disminuído. Aunque mi hijo se sigue aferrando a mi cabellera.

Esperen, que esto no quiere decir que mantendré mi cabello en ese largo. Pienso dejármelo crecer (lo cual es casi involuntario, dada mi aversión a los salones de belleza, muy al contrario de lo que se pueden imaginar). Pero tengo la ventaja de que pasaré los peores meses del calor con una melena más resolutiva.

Y así, la vida se me ha simplificado. Lo cual no está nada mal. Puesto que cuando vi toda mi melena en manos de mi satisfecho verdugo, en ese mismo instante lo supe: una nueva “yo” había nacido.

Con ese corte de cabello se cerró una etapa de mi vida, y empezó otra. Sí, ya sé que estoy añadiendo un tono excesivamente trascendental a un mero corte de cabello. Pero como ya les he mencionado antes, ese simple hecho es muy significativo en mi vida.

La muchacha sentimental y melodramática que merodeaba un día sí y al otro también en este blog, está moribunda, por una simple razón: ¡no me queda más energía para mantenerla viva! 😀 Entre mi vida marital y los [constantes, muy constantes ] requerimientos de mi bebé, las cosas han tomado un cariz mucho más fluido, y ya casi, —entre toma y toma, entre vómito y pañales, entre recoger la casa o salir a dar un paseo, etc…— no me queda mucho tiempo para divagar en minucias.

No diría que ha sido la maternidad la que me ha convertido en una “mujer”, pero sí diré que me ha llevado [forzosamente] a un nivel mucho más intenso de vida, donde la energía no se puede malgastar, donde las emociones deben canalizarse para alimentar a quien de verdad la demanda, donde quiero compartir con personas que quieran compartir conmigo. Así de sencillo.

Qué fácil lo veo todo ahora. No complicaciones. No problemas irresolutos. No. Yo ya tengo bastante, ¡y me gusta lo que tengo ahora! Con sus pros y sus contras, sí, me gusta. Y el día que quiera un poco más de sentimentalismo absurdo, bastará con ver algún episodio de Downton Abbey, o de Anne with an “e”. Y listo.

Este mes cumpliré 32 brillantes años. Y la mejor noticia que he podido recibir, es que mi amado abuelo estará de visita este mes, y podré compartir con él mi cumpleaños. (y la Presentación al Señor de mi bebé). Como siempre, mi actitud ante la vida es de gratitud por cumplir años, porque no le tengo miedo al tiempo [creo en la Eternidad, así que el tiempo en la tierra es de transición, mero trámite, peregrinaje] y respeto que pase a su ritmo, mientras me permita disfrutar cada segundo.

Me siento en la flor de mi juventud. Mi espíritu rejuvenece cada día. Y estoy dispuesta a seguir viviendo así: con ganas, con optimismo. Con fe.

Por cierto, he decidido escribir la secuela de mi novela. Sé que no soy docta novelista, pero lo hago por diversión, así que cero presiones. ¡Y a disfrutar! 😀 Me he planteado poner los capítulos de mi novela terminada semanalmente por aquí. No tengo intención de publicarla, así que no tendría inconveniente en hacerlo. Ya veremos.

Lihem ben Sayel
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CRECE

ws_Footprints_2560x1600Crece, amor mío. Crece. Aunque, creciendo, mi corazón sepa que estás un paso cada vez más lejos de mí. Crece. Alegría de mis días. Pues disfrutándote así, cada día, me dolerá menos verte partir.
—Lihem Ben Sayel

Tres meses siendo “mamá”


—Lihem Ben Sayel… ❤

¡Mamá recién estrenada! (Y con poco tiempo para escribir…)

¡Bien! Iré rápido, porque mi nueva etapa con la maternidad, de momento, no me concede más de un par de minutos libres al día. 😀

Isaac nació el domingo 19 de febrero, a las 06:30am. Parto natural. Todo salió mejor de lo que imaginaba. Pero caray, eso de las contracciones realmente duele mucho. Con 7 de dilatación, recibí una bendición del cielo llamada epidural. Dios la bendiga. Las expertas me dicen que me perdí precisamente lo más doloroso de aquello que llaman dar a luz. Ups… Me temo que no lo echaré de menos 😀 .

La primera noche en casa, fue como no-me-digas-que-esto-va-en-serio… ¡Me sentía sobrepasada por la experiencia! ¡Abrumada! ¿Y si se enferma? ¿Y si se me cae de los brazos? ¿Y si lo hago todo al revés? En fin, que mi mente era una constante catarata de “y sis”. Pero el segundo día ya fue diferente. Empezamos a conocernos, a presentarnos con respeto, y al cabo de casi dos semanas puedo decir que la conexión es maravillosa.

Mi pequeño es exactamente como lo imaginaba: tranquilo, manso, con una arrebatadora expresión de paz en el rostro, ¡guapo!, y, gracias a Dios, sano. Yo le había pedido a Dios un bebé tranquilo para poder seguir buscado Su rostro. Y, efectivamente, así como oraba intensamente con Isaac en el vientre, lo sigo haciendo con él ya en este mundo. Oramos juntos. Qué bella experiencia.

Obviamente no duermo casi nada… pero todo carece de importancia cuando veo su hermosa carita. Eso sí, me he desentendido del móvil y de las redes porque el poco tiempo que tengo prefiero invertirlo en otras cosas. Pero en esta plataforma sí que estaré, siempre y cuando halle un tiempo más o menos decente.

Este es mi reporte desde motherhood-land…

Siempre vuestra,
Lihem Ben Sayel…
¡Mami recién estrenada, y muy feliz!

P.d.: la mitad de esta entrada ha sido escrita con una sola mano. En el otro brazo sostenía a mi bebé. Ay, cómo cambian las cosas de un momento a otro… xD

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Mi despedida del mejor año de mi vida… hasta ahora.

Introducción.

¿Cómo se puede resumir un año, 365 días… tantas cosas vividas? Para ser honestos, no es nada sencillo. Pero lo intentaré, por amor a las memorias. No es por azar que este Blog lleva por nombre “Memorias…”.

I

El año empezó bien. Con las relaciones bien forjadas; con ganas. Pero, de un momento a otro, dio un vuelco (alrededor de febrero-marzo). Y, una relación que yo daba por consolidada, se derrumbó. Me decepcioné, sí, una vez más. Pero, en esta ocasión, decidí elevarme por encima de mis propias emociones, y buscar en lo profundo del espíritu.

II

Y así, casi por accidente, comencé mi intensa búsqueda de Dios. Algo que no consta sólo en dogmas, ni en responsabilidades, sino en DESEO. Sí, deseo en mayúsculas; porque si bien es cierto que antes la búsqueda de las profundidades de Dios estaban relacionadas con una especie de peso, o sentido del deber, esta vez se transformó en mi mayor -no, en mi único- deseo.

III

Entonces, todo cambió. Y una a una me fui deshaciendo de aquellas cosas a las que había aferrado. Se podría fácilmente decir que cambié de identidad. Claro que, antes de tal cambio, debes anularte por completo. Borrar todo rasgo antiguo. Soltarte de las riendas. Incluso romper aquellas bases en las que te habías levantado. ¡Y cuánto he amado ese cambio!

IV

Obviamente, al principio sentí vértigo. Si ya no era Nejath, la de los libros y la literatura, entonces ¿quién era? Si ya no era la que hacía esto o aquello, entonces, ¿en quién me había convertido? Y así fui como empecé desde cero, desde el principio de todo. Me sumergí en el Edén. Volví a pasear con Dios, sabiendo que, aún si volvía a comer del fruto -y fallarle-, Él seguiría teniendo un plan para traerme de regreso.

V

Y los meses fueron pasando… abril, mayo, junio… ¡Junio! Dos semanas antes de terminar el mes, comienzo a sentir extrañas señales en mi cuerpo que nunca antes había reconocido. «¿Será posible que…? No, no puede ser. Debe ser una falsa alarma.» Y así, entre mi ingenuidad y mi temor a equivocarme, me hice un test.

VI

Mi deseo era tener un hijo a los 30 años. Bien, pues me enteré de que estaba embarazada (de más de 3 semanas) el día antes de cumplir los 31. Eso me vale 🙂 . Desde allí, se sumó a mis meses de felicidad, un nuevo motivo para seguir adelante: mi hijo. ¡Y cómo me cambió eso por dentro! Supe enseguida que, a partir de entonces, mi vida jamás volvería a ser igual.

VII

Julio, agosto, septiembre, octubre, noviembre… y hasta aquí, 28 de diciembre. No, las cosas no me han resultado fáciles, ni idílicas. Sin embargo, existe una notable diferencia cuando la paz verdadera y el amor reinan en tu corazón. Se nota cuando tu tarea diaria es despojarte del orgullo y del egoísmo. Se nota cuando quieres “amar, servir y perdonar” como lo hiciera Jesús, vivo ejemplo del amor.

VIII

Aún me estoy reconstruyendo. Aún debo dejar atrás facciones de mí a las que había aferrado como intrínsecas. Pues ahora sé que, con el enfoque correcto, puedes convertirte en alguien mejor; sí, sólo por medio del amor.

IX

Todos necesitamos su gracia y su favor. Así que todos estamos al mismo nivel. Nadie más grande. Nadie más pequeño. Todos igual de necesitados, ante su infinita misericordia y su gloria que se apresura a rescatarnos. Y cuando lo ves de este modo, comprendes la importancia de ser sencillo, de ser genuino y veraz.

X

No, no digo que lo haya alcanzado ya. Pero sé que estoy en la senda correcta. Me dejaré la vida en ello; pues si no ¿qué sentido tiene llamarme “cristiana”? He visto con mis propios ojos el dolor y la destrucción que producen el orgullo, el egoísmo, y el amor fingido. Y no quiero caer más en esa trampa. A la vez que siento lástima de los que deciden permanecer en ella.

XI

Sí, esperé cosas de personas a las que amaba, y de las que creía que me amaban. Me di cuenta de que la gente a veces te usa para sus propios intereses. Su ausencia y su indiferencia me demostraron una vez más que Dios es el único que jamás nos falla, y que Él es el único perfecto en amor. Amor. Esa palabra tan fascinante. Tan fácilmente usada. Esa palabra que necesito desesperadamente hacer realidad en mi vida, cada día…

XII

Hoy, estoy a punto de ser madre. Soy más madura y más desprendida. Más segura y más libre. Estoy más enamorada de mi familia, y soy menos amante de las cosas efímeras de este mundo. Sé que me quedan cosas por enmendar. Me encomiendo a Dios con ese propósito.

Conclusión.

Sí, a tres días de concluir, sigo afirmando que 2016 ha sido el mejor año de mi vida. Que Dios nos bendiga a todos. Que nos dé sabiduría para enfrentar el nuevo año que está por comenzar. Que, cuando miremos hacia atrás, podamos saber que estamos mejor de lo que estuvimos. Y que el AMOR reine en nuestros corazones y en nuestros hogares todos los días de nuestra vida. Recuerda que lo mejor, está por venir…

Siempre vuestra,

Lihem Ben Sayel ♥

the princess of the Lord...

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Cosas personales, Nov. 2016.

5182x3456-623353Noviembre es un mes hermoso. Y no quisiera que acabase este mes sin escribir algo por aquí. Sigo muy feliz con mi embarazo, y ya pronto cumpliré los 7 meses. Lo cual significa que falta cada vez menos para ver a nuestro pequeñín (¡a quien ya le pudimos ver el rostro gracias a las nuevas tecnologías!). 
Digamos también que ya me he despedido oficialmente de mis actividades. He delegado las que podía delegar. Y en verdad esto me da paz, porque ahora tengo sólo dos meses por delante (que se van muy rápido) para organizar mis asuntos alrededor del niño.
Gracias a Dios, todo va marchando bien. Y, muy al contrario de lo que se pueda pensar, tengo ganas de pasar por el parto. Creo que es una vivencia única, y lo que más me entusiasma es saber que ahí podré sostener a mi bebé por primera vez. Sueño día y noche con ese instante.
Sin duda, lo más hermoso que he experimentado en el embarazo, son esos momentos cuando interactúo con mi bebé. Cuando noto que está despierto, le hago una especie de “redoble” en la barriguita, y él responde una y otra vez a ese estímulo. A veces, ni siquiera hace falta que le haga el redoble: simplemente le digo “bebé”, y él da su patadita, respondiendo a mi voz.
¿Que si voy a echar de menos tenerlo siempre conmigo? Claro que sí. Pero el desafío no está en tener una vida contigo para siempre, sino en prepararlo para que pueda vivir por sí mismo lejos de ti, con los valores y principios que le has inculcado, lleno de amor y de hermosos recuerdos que le acompañarán para siempre.

CURIOSIDADES…

  • Nuestros amigos en la iglesia le apodan “Fueguito”, porque el bebé está on fire.
  • Según las imágenes en 4D, se parece a mí. Yo tengo dudas. Su padre no.
  • Aún estamos pensando el nombre. De todas formas, no queremos decirlo hasta el parto. A ver si lo logramos jeje…
  • Por su comportamiento en mi vientre, creo que tiene una personalidad marcada, pero es amable (no me incomodan sus movimientos), y creo que en términos generales será tranquilo y noble.
  • A punto de cumplir los 7 meses, no tengo una de esas “enormes” barrigas, algo que agradezco. Todos me dicen que a partir de ahora es cuando crece más.
  • Seguiré en la piscina de embarazadas. Y mi mente ahora está en preparar mi casa a fondo, en comer bien y hacer ejercicio.
  • No ha sido un embarazo de antojos, ni de achaques. Achaques cero.
  • El embarazo me ha dado más energía y vitalidad, al contrario de lo que suele ocurrir.
  • Definiría mi embarazo como un “estado permanente de profunda felicidad”.
  • Siempre me había imaginado que tendría a ciertas personas cerca de mí en este momento de mi vida, pero no es como imaginé; Dios me puso a otras personas cerca.
  • Ahora sí que estoy más sensible jaja… Algo que no me pasó en los meses anteriores.
  • No voy a poner fotos de mi bebé en las redes sociales. Sólo si está con nosotros. Pero de él solo no. Hay muchas advertencias al respecto por parte de la Policía y demás organismos.

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Imagen de las 28 semanas.
Lihem ben Sayel… ❤

[Necesitamos más tiempo.]

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LETTER #4

Siento tu fuerza dentro de mí. Pienso,

¿acaso ya quieres salir?

Pero no es tu momento, aún.

Necesitamos más tiempo; tú,

para desarrollarte.

Yo, para no extrañarte.

Para seguir sintiéndote, e intentando adivinar,

si esta vez fue con la manito, o con el pie.

Preguntándome si quieres jugar,

si quieres correr hacia la vida delante de ti.

“Ojalá esto no acabara nunca”,

confieso que esa es mi egoísta petición.

Porque nunca te tendré tan cerca como ahora.

Pero mereces vivir, tal como lo he hecho yo,

cada etapa, cada momento, cada cielo azul.

El sol se levantará para ti, y la luna te arrullará.

Y mi voz será tu caricia más segura.

Por ahora, yo esperaré para escuchar la tuya.

—Lihem Ben Sayel.

22 semanas.

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Cosas personales, Oct. 2016 ( I parte)

Una de las cosas que más me llama la atención de mi embarazo, son las cosas que te dicen y la atención que llamas sobre la gente. 😀 Por ejemplo…

  • ¡Ya tienes cara de mamá! 14606330_10153896730958062_7124028046870764156_n

Esta frase me la dicen a menudo pero… ¡no la entiendo! ¿Qué quiere decir “exactamente” que tengo cara de mamá? Jaja… la verdad es que cuando me la dicen no sé si decir “gracias”, o retirarme lentamente. Sé que es algo bueno eso de tener “cara de mamá”. Pero no entiendo qué cara es esa.

  • Pero… ¿dónde está tu barriga? ¡No tienes nada!

14480503_10153874902598062_4683555351753177215_oEsta expresión es de las más comunes en mi embarazo. La verdad es que a mis 5 meses de gestación, aún no puedes distinguir si estoy embarazada, o simplemente acabé con el buffet Chino de la esquina la noche anterior. Cuando me dicen eso les digo cosas como “es que mi vientre era muy plano, así que normal que apenas se note”. Y también les respondo: “sí, yo también me lo pregunto, pero estoy segura de que ahí hay “algo”, porque lo vi, y además se mueve mucho“. 😀

  • No. Me. Toques. El. Vientre.

Creo que esta situación es algo a lo que las embarazadas nos enfrentamos ineludiblemente. Alguien se acerca, tú vas a saludarle, pero la persona agacha la mirada hacia tu vientre, hace algo así como un “ohhhhhh”, levanta las dos manos, y las deja caer sobre tu vientre. Y te quedas así como “xpsksskdnkfl”. Como medida de prevención, colgué una foto en el Facebook para comunicarle a la gente el hecho de que yo no me siento cómoda cuando no eres alguien de mi confianza, y me tocas el vientre. Mi “barriguita” no es un bien común 🙂 Otra estrategia es que, cuando alguien se me acerca, pongo mi mano en mi vientre, bloqueando el posible contacto.

  • ¿Qué tipo de madre seré?

Esta pregunta me la hago de vez en cuando. Hoy, un amigo muy amado me dijo que haygiphy dos tipos de madres: las que se aíslan y desaparecen, y las que se comen el mundo. Y me dijo que yo era de las segundas. ¡Me puse tan feliz…! Otra amiga me dijo ayer que el embarazo me ha dado vida, que me ve radiante y con mucha vitalidad. Son comentarios de gente que me importa, y me gusta escucharlos. Porque aislarte de todo (actividades, amistades, familia…) por un hijo, no es positivo. Yo sigo tocando la batería, y además con las nuevas INTOCABLES II, las baquetas que compré a mi bebé, (sí, no hay ningún riesgo, y a mi baby boy le gusta jeje), sigo predicando, sigo buscando a Dios como nunca, voy a natación para embarazadas desde que cumplí los 3 meses, hago mis minutos en bicicleta estática, y en fin… ¡que estoy llena de vida, de alegría, de gozo inefable, de fuerza, de energía!

  • El diario de mi Bebé

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Ese “Paper Blanks” tan bello (y grande) que ven allí, es el diario donde escribo cada una de las experiencias de mi embarazo. Están dirigidas a mi bebé. Le cuento cosas, registro detalles, pego fotos, etc… El diario es tan grande, que creo que podré escribir allí hasta que mi hijo cumpla los 18 xD. Me encanta registrar todo acerca de esta hermosa etapa.

En fin… que creo que voy a ser una mami “molona” y que disfrutaré junto con mi amado esposo esta nueva experiencia que tenemos en común. Vivir la experiencia más grande de tu vida junto con tu mejor amigo, no tiene precio. Mi Habibi y yo somos un tremendo equipo, y sé que con la ayuda de Dios, de nuestra familia y amigos, lo haremos bien.


También quería agradecer a mi amigo Rafika por este hermoso detalle que me trajo desde la biblioteca de El Escorial, de Madrid. ¡Bellísimo!


Lihem Ben Sayel
the princess of the Lord…

Me pregunto…

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LETTER #3
Me pregunto si podré soportar la pureza de tu mirada cristalina. Si, al cruzar mis ojos con los tuyos, no sabrás ya todo de mí. Me pregunto si seré el motivo, de vez en cuando, de tu sonrisa. Si el sonido que emita tu garganta, hará mi corazón derretir. Me pregunto si, al sostener con mi meñique tus dóciles manecitas, no será un instante premonitorio del resto de nuestras vidas; de lo que habrá de venir. Porque te sostendré, te lo aseguro, a cada paso, —incluso cuando aún no seas capaz de darlos. Pues te enseñaré a caminar, pequeño mío, y más aún, te mostraré el camino. Acariciaré tu piel tanto como tus recuerdos, pues atesoraré tus momentos en lo profundo de mi interior. Eres dádiva que sólo puede venir del cielo. Eres vida que grita: “he venido a darle un nuevo significado al amor”. Me pregunto si, al tenerte en mis brazos, no estaré sosteniendo mi propio corazón. Porque ahora, que ya vienes a este mundo, aún no te he visto… pero mi vida ya cambió.

—Lihem Ben Sayel, la mujer más feliz de este mundo… 🙂

P.d.: Les comunico, amigos, que hoy recibí la hermosa noticia de que tendré un niño, tal como lo había soñado…

 

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[Hábitat]

Ahora habitas en mi cuerpo, pero un día dejará de ser así. Sin embargo, jamás dejarás de habitar en mi corazón…
—Lihem Ben Sayel.