A la entrañable Emerenc Szeredás.

Definitivamente, Emerenc merecía que su vida fuese contada. Aquella mujer —ya muerta desde hace varias décadas— fue una suerte de heroína que, una vez que has llegado a conocerla en toda su complejidad y magnitud, —e incluso en su aparente ignorancia y vulgaridad— ya no te la puedes quitar de la cabeza, ni del corazón. Te atrapa.

Emerenc fue la asistenta del hogar de la escritora húngara Magda Szabó. A partir de esa relación, surge el libro “La puerta”, título que encierra un sinnúmero de evocaciones más allá del simple objeto.

Podría escribir mucho más acerca de las impresiones que me ha dejado este libro, pero aún estoy rumiándolo y sacando mis conclusiones de tan entrañable novela. Lo que sí puedo decir, a ciencia cierta, es que “La puerta” se ha convertido en mi libro favorito. Y la honorable y compleja Emerenc, es ahora mismo mi personaje predilecto de la literatura, precisamente por un motivo: Emerenc no es la invención de ningún escritor, existió en la vida real, y eso hace que este libro, su historia, tenga un peso inexorable sobre todo aquel que lo lea y lo digiera, más que con la mente, con el corazón.

Y a mi manera, esta entrada, es una forma de honrar su vida, y toda la enseñanza que ha podido plasmar en mi corazón aún después de muerta.

Extractos del libro:

La presente obra no se ha escrito para Dios, conocedor de mis entrañas, ni para las sombras, testigos de tantas horas de vigilia y de sueño; dedico este libro a los hombres. He vivido con valentía hasta ahora y espero morir así, con coraje, sin mentiras, y para ello es necesario que declare de una vez por todas que yo maté a Emerenc. Yo quería salvarla, no destruirla, pero eso no cambia nada.

Ella era nuestro ejemplo vivo, generosa, pródiga con su delantal almidonado con la faltriquera siempre llena de caramelos, con su bolsillo del que asomaban como palomas pañuelos blancos de lienzo; era la reina de la nieve, la seguridad, las primeras cerezas del verano, la primera castaña que caía madura del árbol en otoño, las dulces calabazas al horno en invierno y el brote verde primaveral en el seto del jardín. Emerenc era pura, invulnerable, siempre daba lo mejor de sí; era ella misma y todos nosotros, o más bien era como nos hubiera gustado ser a nosotros.

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(Las imágenes son de la película “The door”, basada en el libro, y protagonizada por la grandiosa Helen Mirren.)

Y antes de acabar el día…

Feliz día del libro a mí. Y a todos los que aman los libros.

Lihem.


¿QUÉ LIBROS REGALARÍAS A ALGUIEN QUE AMAS…?

Lilac_flowers_good_book_wallpaperPara algunos de nosotros, la literatura es un lenguaje de amor ideal. ¡Qué fácil se me hace escribir una carta y manifestar mis sentimientos! Qué hermoso es poder obsequiar a los que amamos con libros que sabemos que ellos van a valorar. Y una vez al año, lanzo una especie de encuesta -que me resulta muy útil- y es pedir a mis amigos de WordPress que me recomienden libros. Sin embargo, esta vez añado un dato más: dime no sólo qué libro recomendarías, sino cuáles son los libros que regalarías a un amigo o a alguien que amas. Creo que la lista sufre una -ligera o contundente- modificación cuando pensamos en obsequiar un libro a alguien amado.
Y bien…¡espero sus respuestas!

De paso añado: Mi nueva lista de libros preferentes 🙂

Lihem ben Sayel…

FELICIDADES, COMPAÑEROS

Sé que muchos de los que leen este Blog, son verdaderos AMANTES de los libros, de la literatura. A todos, pero sobre todo a ELLOS: feliz día. Porque si eres como yo, para ti no hay mejor regalo que un libro. Porque disfrutas desde el éxtasis cuando lo tienes en tus manos por primera vez -y sientes su peso, lo abres, te deleitas en su aroma-, hasta la ineludible pero triste despedida. Porque te gustaría -talvez, como es mi caso- tener más amigos con los cuales compartir tu pasión, reunirte de vez en cuando con ellos -a lo Tolkien-Lewis- y hablar de tantas cosas relacionadas con la literatura. Porque -aún siendo más cursi- yo sigo soñando con la biblioteca que le obsequia el príncipe a Bella en aquella mítica película infantil. Porque nunca serán suficientes. Porque siempre esperas el momento en que alguien te sorprenda con uno. Porque si no te sorprenden, tampoco pasa nada: te los compras tú mismo 🙂 [Hoy estuve un poco triste por distintas situaciones.] Y sólo sonreí al recordar que en este día yo pienso en los libros, como siempre, pero que también hay quien se acordó de mí hoy. Pues así mismo yo me acuerdo de ustedes…
En fin, esta entrada es algo patética. Pero aún así no quería dejar de mencionar este día que -aunque sé que es mayormente comercial and all that “bla bla bla”- para mí no deja de ser especial.

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(No se rían 🙂 que en verdad este es mi sueño)

¿ESTÁS DE ACUERDO?

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Queridos amigos y amigas que aman leer y escribir: ¿están de acuerdo con esta frase? Hace un par de años, cuando leí esta frase de Borges, recuerdo haber sentido un tremendo impacto. Y me gustaría conocer vuestra opinión al respecto. Para mí sería interesante saber lo que piensan.

¡Gracias de antemano!

LIBROS Y ALGO MÁS.

Esta entrada va a petición de alguien que me dijo que publicara las cosas que me gustarían para mi cumpleaños. Pues aquí voy 🙂

Sinuhé el egipcio. Me fascinó el inicio de esta novela. Debe estar sí o sí en mi biblioteca.

Truman Capote dedica a su gran amiga Harper Lee su libro “A sangre fría”. Harper me parece fantástica, y va a publicar su segunda novela. Quisiera (mucho) tener ambas.

Hablando de Truman, cualquier libro, excepto el ya mencionado “A sangre fría”.

Bueno, a Jean lo llegué a tener en mis manos… Pero de ahí no pasó “lo nuestro”. Tengo un affaire pendiente con el que considero (junto a Capote) uno de los escritores que más me han impactado con su forma de narrar después de Hosseini y Lahiri.

Y hablando de Lahiri… la amo. Y sólo tengo dos libros suyos. Quiero desesperadamente el de la imagen a continuación, por el cual le otorgaron su Pulitzer. Y “El buen nombre”, claro… Ella debe estar al completo en mi casa. Al igual que Capote. Y que Echenoz. Y que… (mejor paro).

Mi amigo literario preferido me habla tanto de este hombre y de este libro… que habrá que ver.

Y también me dice que éste es “fantástico”.

Ja, los que hayan leído mi primer cuento o relato (aún no sé a ciencia cierta qué es) recordarán este clásico. Claro que lo quiero…

No tengo nada de Wilde. Y en particular me gustaría éste libro de él. Siento debilidad por la literatura universal.

Mi poeta favorito, sin duda. Mi inspiración -en el ámbito de la poesía- junto a pocos otros poetas. Y no tengo su antología… Esto sí que es un gran haram.

Y hablando de poesía…Yeats.

Lo de Rumi ya es otra historia. Y los que hayan leído a Hosseini sabrán de qué hablo.

Y por supuesto… Paperblanks y Moleskine siempre serán los clásicos detalles que amaré toda la vida.

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moleskine
Pequeñas cosas a tener en cuenta a la hora de regalarme:
– No me gusta la novela histórica, ni los libros “de moda” (esos que te encuentras nada más pisar la librería), ni la temática romántica o cosas por el estilo (me duelen los ojos cada vez que entro a una librería y lo primero que veo son portadas de Megan Maxwell o de E. L. James).
– Bombones no. No puedo comerlos. Sólo puedo “Valor: chocolate puro”.
– Desespero por la edición especial de “El señor de los anillos” en DVD, pero con sus extras y todo eso. Me gusta también el cine clásico (El apartamento, Casablanca…)
-¿Libros que no están en esta lista? Hablar con Martínez.
-También me entusiasman demasiado los ornamentos orientales, ya sean pulseras o vestimentas. Bueno, en eso ya me conocen, porque es lo que suelo usar.

PUBLICAR O NO PUBLICAR: ¿es esa la cuestión?

images (2)Los que amamos escribir lo sabemos: escribir forma parte nosotros. Habrá quien escribe por placer, o por negocio, o por pura casualidad. Hay también quien “quiere pero no puede”, y quien “puede pero no quiere”. Y en ese momento interpretamos una delgada línea que nos atañe: ¿cuál es mi verdadero deseo: escribir por escribir, escribir como terapia, escribir y buscarme un lugar en esa élite tan universal de la literatura? ¿Realmente la última “gran meta” de un escritor por naturaleza es el publicar sus escritos? Estamos en una época donde “casi cualquiera” puede escribir un libro y contar cualquier cosa, valga la pena o no ser leída. ¿Es eso lo que hace al escritor? En fin. Hay muchos escritores de verdad que aún no han publicado, y quizás jamás lo hagan. Y hay muchos que no son escritores que ya tienen un libro con sus nombres y foto en portada. ¿Justo? ¿No justo? No lo sé. No me interesa. Yo sólo escribo porque sí. Si no lo haría, moriría.

Amira Akhtar.