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[MI GRAN OBSESIÓN]

A modo introductorio, quiero añadir algo a este escrito que tiene casi cinco años:
Hoy me desperté pensando en este escrito. Recuerdo perfectamente cuándo lo escribí -3 de marzo, 2011. Recuerdo que era de noche y estaba sola en mi casa. Recuerdo la sensación que me embargaba. Curiosamente, es la misma que me embarga hoy. Bueno, a decir verdad, es la misma que he sentido todos estos años. Rescato este escrito, porque me parece increíble que ya hace cinco años yo me sintiera de esta forma. Sabía que esta sensación de “búsqueda” no era nueva, sólo que no recordaba exactamente cuándo había comenzado. Este escrito conforma una especie de hito en mi vida, y lo tomo como un manifesto elemental. Porque después de tanto tiempo, no lo he conseguido. Así que tendré que seguir. Quiero decir, he conseguido cosas: madurez, limpieza de distracciones, libertad. Pero reconozco que aún me cuesta mantener el equilibrio entre “desaparecer” y concentrarme en esta búsqueda, o saber “sobrellevarlo” mientras estoy entre la gente. Me cuesta porque soy introvertida, casi ostrácica -de no ser por los Blogs, donde más o menos me dejo entrever. En ocasiones pienso que es ridículo, que debería dejarlo. Pero entonces miro a mi alrededor -acomodado, miro a mi corazón -aún insatisfecho, y me digo: sigue adelante; de todas formas, ya no tienes nada que perder. Talvez es real. Talvez sí que hay “algo más”. Talvez se deje alcanzar por ti.

Mi gran obsesión

(Publicado el 3 de marzo de 2011)
La siguiente canción es la que me acompaña en esta búsqueda; una especie de himno en esta etapa de mi vida.
Ya no tengo temor; se fue. Escapó detrás de las dudas, o más bien, las dudas huyeron tras él. Surgió en mí un terrible deseo de luchar: por lo que amo, por lo que creo, por lo que es cierto. Seguramente nunca la verdad me había parecido tan cercana, y a la vez tan lejana como hasta ahora. Como el buzo que se adentra en las insospechadas profundidades del mar, con la expectativa de encontrar lo que tanto ha buscado, toda su vida tal vez, pero aún no ha llegado su hora. Debe ahondar un poco más.
La verdad es mi obsesión. Su búsqueda. Mi entrega a ella. La aplicación de la misma a cada espacio de mi ser que sólo puede ser purificado y vivificado por la misma. Conocí tantas mentiras. Todos hemos conocido tantas mentiras. Algunas aún las llevamos estigmatizadas en nuestra alma como farsas que simplemente escuchamos tantas veces, que terminamos creyéndolas.
En innumerables ocasiones he preguntado a los más cercanos, a los que, por algún motivo, creía podrían darme pistas acerca de mi tan codiciada presa. Las respuestas, en muchos de los casos, fueron decepcionantes pretensiones de conocimiento o de frases ya hechas, las cuales encerraban en sí una verdad inexorable, pero carente de toda vida, de toda profundidad, de toda aplicación posible.
Mis manos están en mi cabeza. ¿Dónde está? ¿Dónde? ¿Cómo puedo estar cada vez más cerca? ¿Cómo? ¿Cómo? ¿Qué debo hacer para que me mire, para que me toque, para sentirla?
Pilato preguntó Quid est veritas. Pero la verdad estaba justo delante de él. Se volvió con indiferencia sin esperar respuesta. Siento que hago lo mismo. Pregunto qué es la verdad, teniéndola delante. Pero no pienso marcharme. No. Permaneceré delante de ella hasta que me responda. Quiero oírlo de sus propios labios. Si es ella, que me lo diga.
No me saciarán respuestas de otros labios. No me satisfarán contestaciones de sabios eruditos ni de engreídos estudiosos. ¿Será pues, entonces, que lo que tanto busco está dentro de mí, y hasta que no vaya dentro de mí no podré saberlo?
¿Dónde está la verdad? La necesito limpia, pura, descontaminada. Libre de toda lujuria, de todo deseo pecaminoso, de toda ostentación. Apartada de toda pretensión vomitiva que cree conocerla y poseerla. La necesito alejada de la suciedad de la vanagloria y de sus engañosos representantes  engordados de mera altivez. Sólo teoría.
La necesito para mí. La necesito para otros. Porque no concibo la vida sin ella. Porque no creo que haya otro modo de encontrarla que buscándola celosamente, procurándola apasionadamente, persiguiéndola insistentemente, defendiéndola hasta la muerte.
Sí. Tranquilos. Ya me ha pasado antes. Ya he oído antes esas frases. “Ya la conoces”, me dijeron. “Ya está. No busques más”.  La ignorancia nunca se cansa de hablar, pero la sabiduría jamás se cansará de callar para inquirir y encontrar las respuestas en el mismo silencio, aquel  que lo contesta todo.
Y cada minuto la buscaré. Sí. En cada instante de mi ser. Cada noche será una meta. Cada amanecer, una oportunidad para acercarme más. Porque no me cansaré de buscarla. Es mi obsesión. Es mi pasión. Y quizás, algún día no muy lejano de este nuestro tiempo, la encontraré, la miraré a los ojos, y entonces lo sabré… Sabré que es la verdad delante de mí. Pura, eterna, inmensurable, inmarcesible, irrefutable e imperecedera.
Y sólo hasta entonces… descansaré.
Lihem Ben Sayel,
The Princess Of The Lord…

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34 pensamientos en “[MI GRAN OBSESIÓN]

  1. Siempre h sido una buscadora y creo q esa búsqueda sólo será satisfecha al pasar a ese otro lado donde todo s eternifica.. Mientras tanto aqui seguiré en el camino q m lleve a ella una vez más, una vez tras otra 😉 Gracias por abrir un poco más tu interior y compartirlo con tod@s..Abrazos d luz

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  2. Pingback: [MI GRAN OBSESIÓN] – licconsuegra

  3. “La ignorancia nunca se
    cansa de hablar, pero la sabiduría jamás se
    cansará de callar para inquirir y encontrar las
    respuestas en el mismo silencio, aquel que lo
    contesta todo.”

    Es genial, desde la introducción al final del escrito. Un abrazo grande, nos estamos leyendo. 🙂

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  4. Dejé de buscar LA VERDAD, la verdad absoluta, porque descubrí que lo que me vendían como la gran verdad no era más que la gran falsedad, el gran cuento.
    Ahora procuro buscar la verdad de cada persona, de cada momento, porque cada persona, cada asunto, cada momento, pienso que tiene su propia verdad, distinta en cada momento como distintas somos las personas en cada momento.
    Gran reflexión la tuya, Lihem, como siempre. Te deseo que vayas encontrando cada día un retazo de esa verdad que buscas. Un gran abrazo de ánimo.

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    • Muchas gracias por tus palabras querida. Yo debo decir que sí creo en una Verdad absoluta. Para mí es Dios. Y en mi búsqueda lo que pretendo es acercarme más a Él, a esa visión de amar a las personas genuinamente como Él, no pensando en mis intereses únicamente sino en lo que puedo hacer para ayudar a otros. La persona de Jesús me fascina, y mi lucha personal es intentar ser como Él moralmente y espiritualmente. Muchas gracias a ti por leerme y por pasarte por aquí. Gracias por lo que me deseas. Yo también espero ir profundizando más. Un fuerte abrazo…
      Lihem.

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  5. Querida y Estimada Amiga, leyendo tu hermoso escrito, nacido del alma-corazón me he visto delante de un espejo, literalmente. La pregunta, la búsqueda, la pasión por encontrar la respuesta… También yo escribí y mucho sobre esto. Llegué a cubrir cuadernos enteros sobre lo mismo que esta escrito aquí, de forma muy parecida, y fue en 2002. Claro serie yo soy mayor que tú. Pero desde siempre, desde niña, esa pregunta estaba siempre en tí, como en mí, de formas muy diferentes y aunque aún no pudiésemos realmente formularla verbalmente o en un pedazo de papel. En el 2000 comencé a escribir sobre ello pero dos años más tarde sentó que era más que una pregunta, era esencial, vital, lo más importante para mi. Y el destino se ocupó de tratar de responder, llevándome de un lado a otro, pero cada punto estaba conectado al otro, aunque entonces no lo supera o no me fuese cuenta, porque estaba inmersa en vivir dichos momentos, y ya sabes que la reflexión viene después. Así que mi halla habló en lugar de… Mi conciencia? Quizás fue así. Conviví con toda clase de gente, de espacios, de luchas y relajaciones. Y sufría por dentro… Creó que es la época de mi vida que más gente me ha visto llorar. Tuve una noche crucial, pues no había respuesta , tuve una noche oscura del alma. Tuve un regalo de belleza que supera cualquier color imaginado. La Verdad, la dicho buscando porque… Aunque este frente a mi, la búsqueda de ella es lo más maravilloso que pueda existir.

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    • ¡Realmente hermoso lo que escribes mi querida amiga Carmen! ¡Es increíble cómo por medio de estos escritos nos podemos identificar tanto! A veces hasta me parecen ridículos, porque pienso que nadie comprenderá mi lenguaje. Pero me es grato ver que no soy la única. Para mí, tal como tú dices, es vital. Y lo más importante en la vida. Aunque en mi caso relaciono la Verdad siempre con Dios. Y me encontré con Dios desde niña, pero necesito ir cada vez más profundo en mi relación con Él, porque lo es TODO para mí. Un fuerte abrazo, gracias por esto.

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      • Para mi también lo es, pero no exactamente como se muestra en las religiones, al menos no en gran parte. Y sí en el plano místico, y ahí es algo realmente muy personal e intrínseco. Desde niña lo sentí también. Hay una vena mística en mi familia, no se sí algo heredé, pero sí soy libre en este punto. Mi religión, sí tengo que llamarla así es el Amor y nunca mas tendrá otro nombre impuesto. La búsqueda no tiene nada de sufrimiento o pesar. Al contrario. Se que existe, tan sólo voy a su encuentro, aunque se que esta aquí, allí, en la nada, el todo…

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  6. Estaban dos monjes sentados bajo un pequeño tejado tomando té, uno de ellos era el Dalai Lama y el otro era uno de sus tantos discípulos.
    – Maestro -le dice el discípulo- mi hermano opina esto (al discípulo se le estaba presentando una situación).
    El Dalai Lama toma el recipiente donde esta el té y empieza a servir en la taza del discípulo, la taza se llena y empieza a derramar el té, hasta que el discípulo detiene la mano del Dalai.
    El Dalai dice: “hay muchas opiniones, muchas especulaciones” y toma la taza de su discípulo y tira su contenido, – le sigue diciendo al discípulo – “tienes que ver el fondo para encontrar la verdad que buscas”, al mismo tiempo que le muestra la taza vacía.

    Saludos y felicidades por ser tan valiente Lihem al buscar la verdad. Yo hice mi propia búsqueda; primero encontré la poesía o no se si ella me encontró a mi; después, creyendo que mi búsqueda había terminado, que había sido exitosa, encontré a Dios o no se si el me busco, aquí te va una de las verdades más grandes que vas a encontrar: DIOS EXISTE, esto te lo digo con una profunda humildad y de rodillas, y te lo digo no porque lo halla leído en alguna parte o me lo hallan dicho; te lo digo; PORQUE YO LO VI, EL ME HABLO, VI SU ROSTRO, en verdad encontré lo que buscaba, cuando reflexione sobre esta experiencia me dije a mi mismo: si en este mismo momento muero, muero en paz, no le pido más a la vida.

    Saludos y un fuerte abrazo.

    Manuel

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    • Muchas gracias por tu comentario Manuel. Efectivamente yo creo en Dios con todo mi corazón. En lo que se basa mi búsqueda es en profundizar cada vez más en la relación que tengo con Él. Me parece realmente maravilloso que hayas compartido tus experiencias personales con Dios, ya que es siempre muy enriquecedor. Tu presencia en este Blog es siempre muy bienvenida, una abrazo Manuel.
      Dios te bendiga.
      Lihem.

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  7. Uf… He leído tu entrada con el vídeo puesto. El efecto de la música en tus palabras es fascinante; le transmite mucha intensidad y fuerza. Yo no te voy a dar mi opinión de la verdad, ya estás tu para encontrar la tuya. Yo quiero felicitarte por esta entrada, me ha encantado y con la canción más.
    Un saludo!

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  8. Hola, muy profundas reflexiones. En mi opinión, cada quién tiene su propia verdad, y es una evolución espiritual empezar la búsqueda de ella. Hace unos años yo no buscaba nada espiritual, aunque sí el origen de muchas cosas: la vida, el ser humano, la cultura…

    Pero un maravilloso día, sin pedirlo (ni merecerlo), estuve en comunicación con Dios, me sentí dentro de su luz maravillosa (no fue sueño) y comprendí muchas cosas, entre otras, que debía buscar mi verdad, no la de otros, la mía.

    Es una búsqueda a veces ardua, pero las gratificaciones son inmensas cada vez que sientes que has avanzado, aunque sea sólo un poco.

    Te deseo de todo corazón que tengas éxito en tu búsqueda.

    Un abrazo de luz

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