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Tiempos mejores

 
   Queridos amigos:
 
   Todavía recuerdo cuando estaba en una vorágine de sentimientos y de adrenalina recorrer todo mi cuerpo. En esos momentos, sonreía, y pensaba dentro de mí: "debo aprovechar mientras me sienta así de bien, no siempre la vida es así."
 
 
   ¡Pero cómo amo el trato de Dios! Él responde las oraciones que hacemos, literalmente. La intención de mi corazón es ser moldeada, moldeada, moldeada… una y otra vez, conforme a su perfecta voluntad. ¡Y vaya si no es fácil el proceso! Pero he aquí que mi corazón lo agradece. ¿Quien pretende seguir siendo el mismo toda su vida? ¿Quien de verdad desea abandonarse a la comodidad de estar siempre en el mismo nivel? Sólo aquellos sin propósito, sólo aquellos que no son guiados por la luz que se intensifica cada día más… mas nosotros no somos aquellos cobardes.
 
   Lucharé con fuerza para continuar. No me pienso rendir. Realmente nunca lo he pensado. Ahora medito mejor mis pasos. No camino al azar, y procuro que mis decisiones no sean tan escasas de sensatez y prestadas a la impulsividad de la inmadurez de mis años más púgiles.
 
 
   Mas nunca es tarde para recapitular en donde lo dejé. Me sentaré a la sombra del árbol de la vida y meditaré en Tus mandamientos y estatutos. Me confieso delante de ti, Adonai: te necesito más que nunca, más que a nadie. Ahora y siempre. No puedo vivir sin ti. Mi D’os, tú eres mi todo. Y sin ti, soy menos que nada.
 
   Estos serán tiempos nuevos, tiempos mejores. De lo antiguo no me acordaré más, porque traerás a mi memoria aquello que proviene de tu Santo Monte, aquello que es digno. Aquello que te importe a Ti, será lo que me importe a mí. Realmente nunca me desvié de tus sendas antiguas, simplemente me detuve a charlar con los forasteros equivocados, los que pasaban por ahí sin realmente ser del Camino al cual yo sigo.
 
   No me dan miedo los vientos, porque he probado y a tu lado puedo superarlos. Tampoco me da miedo que las amistades buenas se terminen, que ya no sean exquisitas. Te tengo a ti, tú eres mi incondicional.
 
    Por el mismo motivo me mantendré firme, y sin apariencias. Sosteniéndome tu mano resbalaré, mas no caeré del todo. Siento tu aliento cerca de mí. Me has dado vida, tu unción y tus fuerzas. Dame sabiduría, la necesito para avanzar. Menos mal la pasión de verdad, esa nunca muere. Y tu llama sigue con más fuerza aún quemando en mi alma y en mi espíritu.
 
 
   Sí… es tiempo de VOLVER A EMPEZAR.
 
 
Lihem Ben Sayel,
The Princess Of The Lord…
Rosa roja
 
 
  
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